sábado, 26 de junio de 2021

LA QUEMA DE LIBROS EN SARANDÍ, EN 1980



El 26 de junio de 1980 en Sarandí, Avellaneda, provincia de Buenos Aires, se consumó una de las tragedias culturales más aberrantes de todos los tiempos...

La dictadura ordenó quemar 24 toneladas de libros del Centro Editor de América Latina. Aquel día frío y gris, en un acto patético y triste, se prendió fuego a publicaciones que se consideraban "marxistas", "subversivas" y que "atentaban contra la Constitución Nacional." Todo a plena luz del día. Sin vergüenza alguna. Esta es la crónica de aquel día nefasto, narrada por el gran Mempo Giardinelli.



Se cumplen 40 años de la quema de libros en un baldío de Sarandí, cerca de la Autopista a La Plata. No eran fuegos inocentes los que sorprendieron a los vecinos. Se estaban quemando montañas de libros y publicaciones del Centro de Editor de América Latina, en plena dictadura militar.

La Cámara Argentina del Libro recuerda este triste episodio: «… un grupo de camiones volcadores procedió a descargar un contenido poco frecuente: un millón y medio de libros y fascículos publicados por el Centro Editor de América Latina, secuestrados por la Policía Federal de los depósitos de la editorial por orden del juez federal de La Plata, mayor retirado del Ejército De la Serna. Acto seguido las fuerzas policiales rociaron con nafta la pila y le prendieron fuego. Los libros amontonados ardieron durante horas antes de quedar reducidos a cenizas. Obras de grandes escritores del país y del mundo, colecciones de historia y de ciencias, libros de poesía y enciclopedias, en fin… gran parte del maravilloso fondo editorial del Centro Editor, bajo el sello de Eudeba, se hizo literalmente humo”.

No era la primera vez que las dictaduras y gobiernos de facto que soportamos durante muchas décadas, se ensañaban con los libros, los escritores y otras manifestaciones de las artes.

Prohibirlos, encarcelar a sus autores, amenazarlos o, como sucedió a partir de 1976, agregarlos a la lista de víctimas de esta locura, de este doloroso genocidio.

El grado de insensatez y esquizofrenia era tal en las filas antidemocráticas que hasta las bibliotecas privadas y públicas llegaba el grado de sospecha. Los allanamientos buscaban la evidencia más preciada: la bibliografía «subversiva» o equivalente, así como los libros de contenidos anarquistas, socialistas, peronistas, marxistas o antifascistas.



En este caso, se eligió un descampado como lo era aquella zona de Avellaneda. “Concluía así la persecución iniciada dos años antes, que incluyó el secuestro y prisión de empleados, amenazas, prohibiciones, clausuras; y se continuó, con un «juicio antisubversivo» contra el fundador y director del Centro, José Boris Spivacow, al que siguió el cierre de sus depósitos y el secuestro de sus ediciones. Esta gigantesca quema de libros es por su envergadura, un símbolo de lo que la última dictadura militar significó para la cultura argentina.



Sin embargo, luego de 40 años, Avellaneda parece no recordar este episodio trágico y doloroso para el país, ya no solamente para las artes, los libros, los editores y los autores. Sería auspicioso que algún día se señalara ese lugar con un monolito, una escultura alegórica o una simple referencia histórica. Es para tenerlo siempre presente si pretendemos que esos hechos no vuelvan a repetirse, y menos en la denominada “ciudad de las artes, la cultura y el patrimonio histórico”. Es parte de la deuda pública que muchas veces reclamamos. No creemos en los sordos de nacimiento para estos casos. Por lo tanto, siempre hay buenos oídos para las causas justas como la que hoy evocamos.
 
 
 

 






viernes, 23 de abril de 2021

SE FUE POROTA


 
    Mercedes Colás de Meroño, vicepresidenta de Madres de Plaza de Mayo, murió a los 95 años.
 
    Porota, como todos la llamaban, falleció en su casa de Villa Devoto. Alicia, su única hija, había sido secuestrada y desaparecida por la dictadura el 5 de enero de 1978, cuando tenía 31 años...
 
 
 
Porota había nacido en Argentina en 1925 pero emigró a España en 1931, con su padre, su madre y su hermano. Su padre, José María Colás, era albañil y anarquista.
 
Durante la Guerra Civil española, José fue fusilado por grupos fascistas en el pueblo de Lodosa, Navarra. Después del fusilamiento, Colás de Meroño, por entonces una niña de 11 años, fue rapada a la fuerza en escarmiento por ser la hija de un "fusilado por rojo". "Lo fusilaron un jueves a las tres y media de la tarde", relataría ella muchos años después, ya convertida en una Madre de Plaza de Mayo.
 
Tras el asesinato de su padre, Porota regresó a la Argentina junto a su madre y su hermano, y años después, a sus 14, se puso de novia con Francisco Meroño, trabajador textil en la empresa Grafa, con quien luego se casaría y tendría una hija: Alicia.
 
 

    La primera vez que fui a la Plaza de Mayo, para sumarme a las protestas de las mujeres que reclamaban por la aparición de sus hijos, compré un pañuelo de los que se usan para bailar, me lo puse en la cabeza y me senté en un banco. 
    Entonces, se acercó una mujer que participaba de la manifestación y me preguntó: ¿A vos quién te falta?
    Yo lloraba y le contesté: mi hija, y ella me dijo: acá no se viene a llorar, se viene a luchar, así que levantate y vamos. Nunca más la vi ni supe quién era...
 
 

Hoy al mediodía nos dejó Porota, Mercedes de Meroño.
 
Hacía ya varios meses que estaba muy enferma. Después de la fractura de su cadera no se recompuso más.
 
Se fue despacito. Todos los días se moría un poco.
 
Ella era una de las Madres que había pasado dos veces por la tortura y el horror. Porque ella estuvo en la Guerra Civil española, donde fue fusilado su padre por ser antifranquista y revolucionario.
 
Allí, además, a ella le cortaron el pelo al cero, la pelaron, para que todo el pueblo sepa que su padre había sido fusilado.
 
Siempre contaba eso Porota. Y siempre hablaba de su Lodosa, en España, donde había nacido.
 
Y luego viene acá y cuando estaba bien, y feliz, casada, con su hija y sus nietos, le secuestran a su hija. Y España se le vino de vuelta a la cabeza.
 
Y ahí estuvo ella, con los dos horrores y terrores, que nunca le dejaron. Siempre que hablaba los recordaba.
 
Se fue tranquilita, lentamente. Sin darse cuenta, de a poquito. Se apagó despacito.
 
Otra compañera que se va y nos deja un vacío enorme. Pero la vida sigue.
 
Así somos las Madres: estamos lo más enteras que podemos, cada vez que se va alguna se nos va un pedazo de nosotras mismas. Pero sabemos el compromiso que tenemos con nuestros hijos y que debemos seguir.
 
Porota se fue despacito. Lentamente. Sin darse cuenta. Estaba en la cama, y de repente... se cortó.
 
Seguramente estará ahora diciendo "ay, Lodosa, Lodosa mía", como siempre nos decía.
 
Hebe de Bonafini
 
 
 
 
 
 




 

domingo, 4 de abril de 2021

Juan Miguel Scatolini HLVS


Falleció el compañero Juan Miguel Scatolini, sobreviviente de la última dictadura cívico militar eclesiástica y un incansable luchador por la Memoria, Verdad y Justicia.

Como asistente social criminológico del Servicio Penitenciario Bonaerense y militante de la Juventud Peronista, fue perseguido desde 1974 y secuestrado en 1976 junto a su compañera y su pequeño hijo de 2 años. Pasó por La Cacha, la Unidad 9 y el centro clandestino que funcionó en la sede platense de Infantería de la Policía bonaerense en 1 y 60 de la ciudad de La Plata.

Su testimonio, junto al de otros sobrevivientes, y a pesar de haber sufrido amenazas durante el proceso, permitió condenar en 2010 a 15 represores de la Unidad 9, entre ellos los jefes de la Unidad, Abel David Dupuy e Isabelino Vega, quienes recibieron la máxima pena.

De larga trayectoria en el trabajo con las personas privadas de su libertad, formó parte de la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional. Fue funcionario en la órbita de los Derechos Humanos y Justicia de la provincia de Buenos Aires. Uno de los centros universitarios en la Unidad Penal de Florencio Varela lleva su nombre.

 
Escribe Claudio Yacoy: 
 
Acaba de fallecer Juan Miguel Scatolini. Tuve el honor de militar junto a Juan,  lo conocí cuando junto a Cacho Scarpatti fundamos la organización Peronista de Base 26 de Julio.  Juan fue un hombre de la resistencia peronista,  fue integrante de la primera formación de las FAP, del Peronismo de Base y luego oficial Montonero,  fue un sobreviviente de la Unidad 9, alojado en los pabellones de la muerte junto a Dardo  Cabo y Pirles, solo por nombrar a algunos.  Estuve comunicado con Juan hasta el momento en que fue ingresado a Terapia intensiva por COVID.  Fue un hombre íntegro, verdadero ejemplo de militancia,  lucha y amor por el otro,  no era difícil para pibes como yo en aquel entonces encontrar en Juan,  a nuestro padre.  Su partida me desgarra el  Alma, sólo queda hacer realidad el sueño de Juan Miguel porqué solo así haremos realidad los nuestros. 
LOMJE. 
HLVS.
 
 
 



viernes, 18 de diciembre de 2020

JUICIO x LA CONTROFENSIVA

 
Apa, Dambrosi, Bano y Ascheri, 4 de los genocidas imputados
 

“La dictadura buscó demoler ciertas estructuras sociales de cuajo y para siempre, y en cierto punto lo logró”, evaluó la fiscal Gabriela Sosti, días después de haber culminado su alegato en el juicio contra un grupo de represores de Inteligencia del Ejército por 98 casos de secuestros, torturas, desapariciones y asesinatos de militantes montoneros que participaron de la Contraofensiva, entre 1979 y 1980 ...

sábado, 7 de noviembre de 2020

Compañero VÍCTOR BASTERRA Presente

 
 
En la madrugada del 7 de noviembre 2020 murió Víctor Melchor Basterra, sobreviviente de la ESMA e integrante de La Retaguardia desde su participación en el programa radial Oral Y Público.
 
Hoy festejan los genocidas. Les toca a ellos, en sus celdas o en sus casas. Pero durará sólo por un ratito, sépanlo.
 
Él les decía Los ñatos. Y dedicó su vida después del horror de la ESMA a perseguirlos.
 
Decía que tenía un mandato de su compañero, el Gordo Ardeti: «Si te salvás, que no se la lleven de arriba». Lo consiguió sobradamente.
 
Víctor Melchor Basterra estuvo secuestrado más de 4 años, desde mediados de 1979 hasta el final de la dictadura, aunque siguió siendo vigilado y controlado hasta agosto de 1984, ya en pleno período democrático ... 
 

lunes, 26 de octubre de 2020

JUICIO BRIGADAS «BANFIELD - QUILMES - LANÚS»

El relato de Nilda Eloy, una testigo clave en la condena del represor Miguel Etchecolatz en el 2006 y que falleció tres años atrás, volvió a ser escuchado el martes 17-11-20, con la proyección de su testimonio ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, que juzga las torturas sufridas en tres centros clandestinos que funcionaron durante la última dictadura militar.

“Yo vi a Etchecolatz en mi casa cuando vinieron a secuestrarme, él daba las órdenes y luego estaba sentado adelante del auto en que me llevaban”, contó con voz pausada y firme a Nilda Eloy. La mujer dio detalles precisos de su secuestro el 1 de octubre de 1976, en su casa en La Plata, cuando tenía 19 años y era estudiante de segundo año de Medicina ...

 

viernes, 25 de septiembre de 2020

DOMICILIARIA AL GENOCIDA ETCHECOLATZ

 

Vergonzosamente, el Tribunal Oral Federal 6 porteño concedió el arresto domiciliario al genocida Miguel Etchecolatz.

De todos modos, la medida no se hará efectiva porque tiene ese beneficio rechazado en otras causas penales en La Plata y Lomas de Zamora ...

lunes, 21 de septiembre de 2020

ESTAS LÍNEAS SON PARA TODXS LXS PRESXS POLÍTICXS

 
 

 
 No nombraré a ninguno porque estas líneas son para todos. Algunos ya no están porque murieron en estos últimos años, y otros murieron en prisión, fusilados por la represión o por la pena.

Voy a recordar a los presos políticos de la dictadura militar ...